La pesca a spinning
o, mejor dicho, la pesca al lanzado, es otra de las variantes de la
pesca a casting. El término "spinning", traducido literalmente
significa "hilando" o, en este caso, "recogiendo". Pero para poder
recoger, primero hay que lanzar, y "casting" significa "lanzado".
La base principal
de esta modalidad es lanzar y recoger un cebo, bien sea natural o
artificial. Podemos realizarla desde tierra o en embarcación. Si
decidimos que sea desde tierra, puede ser desde cualquier punto:
escolleras, puertos, zonas rocosas e incluso desde las playas. Si,
por el contrario, decidimos hacerlo desde embarcación, tendremos la
ventaja de acceder a zonas donde tal vez no podamos hacerlo desde
tierra: paredes de grandes acantilados, zonas rocosas de difícil
acceso, etc. Por otra parte, tendremos la ventaja de poder pescar
sobre grandes fondos, ya sean de roca, arena o pedregosos. Y con la
ventaja también de no preocuparnos por los posibles enroques, que se
puedan producir desde tierra cuando utilizamos artificiales
ahogados.
Teniendo en cuenta
que el mar no está plagado de peces, sino que cada día sacar alguno
es más difícil, debemos saber elegir la zona idónea para hacer
trabajar a los artificiales. Una de las mejores zonas serán siempre
las rompientes de las olas, ya que, aparte de ocultar el sedal e
incluso la trampa del anzuelo, harán que el artificial, bien sea de
un tipo o de otro, adquiera las características principales de su
función, o sea, parecerse a un pececillo en apuros, bien por estar
huyendo de algún depredador, bien por estar herido. El caso es que
debe despertar el instinto predador de los peces, para que ataquen
sin vacilación.
En la modalidad de
spinning existen dos tipos: spinning ligero y spinning semipesado:
- Spinning
ligero: Es la variante de esta modalidad que se dedica a
trabajar con cebos inferiores a 50 gr.; por lo tanto, se realiza con
cañas relativamente cortas y con sedales muy finos, porque, de lo
contrario, no se podrían lanzar los artificiales lejos de la orilla.
Por lo general, se utiliza en zonas específicas de las rompientes,
tales como recovecos, entrantes y demás zonas donde el espacio es
reducido, pero con la ventaja de ser los lugares preferidos por los
peces depredadores, como puede ser la lubina, lampuga, incluso algún
que otro dentón, por la alta densidad de espuma.
También esta
variante se está utilizando mucho en el interior de los puertos y
cerca de las barcazas; de ahí que se necesite un buen control del
lanzado, porque, de lo contrario, nuestros terminales se podrían
enredar fácilmente en las amarras de los barcos.
- Spinning
semipesado: Por el contrario, está más enfocado a playas, zonas
rocosas amplias, e incluso desde la escollera en los puertos. Se
trata de lanzar cebos artificiales más pesados, entre 50 gr. y 80
gr., muchas veces ayudados de buldós, e incluso plomos de espiral
colocados en la propia línea. Tal vez, por todo esto, es preferible
utilizar cañas más largas.
|
|
|
Respecto a dónde y cuándo practicar esta modalidad,
realmente no se trata de dónde encontrar el lugar idóneo para
practicar el spinning en cualquiera de sus versiones, sino de
localizar los lugares donde los peces depredadores están al acecho de
sus presas.
De esto se desprende que, primero, tenemos que
frecuentar sitios donde los peces pasto habiten, tales como
desembocaduras de ríos, grandes ramblas, bajíos, etc. y siempre
utilizar los señuelos artificiales en lugares donde la espuma sea muy
abundante, principalmente porque esto camuflará el cebo artificial,
haciendo que el depredador se lance sobre él sin contemplaciones.
También, aparte de las rompientes, de las
desembocaduras, los bajíos, etc., las playas pueden darnos muchas
sorpresas, sobre todo con ejemplares de lubina, ya que este magnífico
depredador suele frecuentarlas muy cerca de las orillas, buscando
precisamente alevines. Por ello, cuando practiquemos esta modalidad en
zonas de playa deberemos siempre lanzar nuestros señuelos a las zonas
de espuma, o sea, a las rompientes de las olas, e incluso podemos
optar por lanzar en paralelo a ellas. Claro que para ello, debemos
meternos unos metros dentro de mar, en invierno utilizando vadeadores
y en verano el bañador. |
|
Con relación a las
mejores horas para esta modalidad, siempre intentaremos coincidir con
la subida de la marea.
Para esta modalidad
de pesca existen cañas específicas, pero casi todos los que la
practicamos en el mar lo hacemos con cualquier caña. Pero si nos
decidimos a emplear las cañas que se fabrican específicamente para
esta modalidad, tenemos que saber a qué clase de spinning nos vamos a
dedicar. Si nos decidimos por el ligero, deberemos comprar las que son
relativamente cortas y en dos tramos, con medidas entre los 2 m., y
los 2,5 m., con puños anatómicos especiales para el lanzado con una
sola mano. Hay que decir que esta modalidad nació en agua dulce, de
ahí el diseño de las cañas de spinning ligero, pero, para su
utilización en el mar, es recomendable utilizarlas sólo en el interior
de los puertos y en zonas donde predomine el mar en calma, sin
descartar las zonas rocosas, ya que también dependerá de la clase de
peces que estemos buscando: un ejemplo sería el intento de clavar
obladas en cualquier saliente de roca.
Sin embargo, si nos
decidimos por el spinning semipesado, debemos comprar cañas más
largas, diseñadas para la pesca en las escolleras, zonas rocosas,
playas, etc., con puños especialmente diseñados para el lanzamiento a
dos manos, con longitudes de entre 2.5 metros y los 3.9 m. De esta
forma tendremos más control sobre la pieza capturada y también más
control con relación a las olas y las posibles rocas. Respecto a la
acción, en ambos casos debe ser parabólica progresiva y con potencias
entre los 10 gr. hasta los 80 gr., según el diseño. A la hora de
comprarlas podemos elegir distintos materiales: carbono, grafito,
kevlar, wisquer, titanio, etc., eligiendo la que consideremos que nos
ofrece la garantía y robustez necesaria para practicar esta modalidad.
|
|
|
Un buen carrete para spinning debe ser ligero, y
con un nivel de recuperación muy importante, con al menos cuatro
rodamientos a bolas. En primer lugar, la caña y el carrete los
tendremos en la mano cuando estemos de pesca; por ello deben formar un
conjunto bien equilibrado y armonioso.
En segundo lugar, debe ser un carrete muy rápido en
la recogida, principalmente porque puede ser muy cansado estar todo el
día lanzando y recogiendo un cebo. Por ello, el nivel de recuperación
debe ser mayor que en los demás carretes. Un nivel de entre 5.2:1 y
6:1 (o sea que por cada vuelta de la manivela, el brazo de
recuperación debe dar 5.2 ó 6 vueltas) puede ser ideal. Cuantos más
rodamientos a bolas o cojinetes contenga en su engranaje, más suave y
rápida será la recuperación del sedal.
Con relación al material de fabricación, debemos
elegir carretes que estén fabricados en materiales ligeros, tales como
el grafito, carbono, aluminio, etc. Materiales que, aparte de ser
livianos, también sean resistentes a la corrosión del salitre marino.
|
|
Por ello, aquellos
que tienen la bobina cónica y fabricada en aluminio, son más
resistentes a la corrosión; además, dicho material proporciona
facilidad en la salida y recogida del sedal. Otro de los puntos a
tener en cuenta es que nunca practicaremos esta modalidad con el freno
del carrete cerrado, ya que si tenemos una buena picada en el momento
de la recogida y según el tamaño del pez, puede romper la línea con
suma facilidad. Si, por el contrario, pescamos con el freno flojo, por
muy grande que sea y por mucho que tire la pieza, nunca romperá el
sedal.
Cuando se habla de
sedales para el spinning, tendremos en cuenta que deben ser muy
resistentes, ya que en esta modalidad se suelen usar sedales finos
para obtener mayor distancia en los lanzamientos. Por tal motivo, los
sedales más usados son los comprendidos entre los diámetros 0.18 mm. y
0.28 mm., según la especie que se pretenda pescar. Porque si esta
modalidad la utilizamos para pescar lubinas, dentones, espetones,
lampugas, etc., con cebos artificiales o naturales, el sedal deberá
ser del 0.28 mm. como mínimo, con el único fin, de que el pez, en su
afán de escapar a la trampa del anzuelo, no pueda romperlo. Por otro
lado, si utilizamos artificiales ahogados, debemos emplear sedales
ahogados también, mientras que si utilizamos artificiales flotantes,
también debemos usar sedales flotantes.
Por otro lado, muchas veces el
estado del agua determina la coloración de un sedal u otro. Sin ir más
lejos, si utilizamos sedales de colores claros cuando lanzamos
nuestros cebos artificiales en las rompientes, siempre habrá menos
posibilidades de ser detectado por los depredadores, que si lo hacemos
con otros más oscuros. La realidad no es precisamente que los peces
vean el sedal, sino que asocian la continuidad del cebo artificial y
la rigidez del sedal al peligro. Por ello, no debemos nunca recoger
los cebos de la misma forma.
También hay que decir
que, cuando se recupera una pieza en esta modalidad, nunca debemos
intentar sacarla a la fuerza, sino que la trabajaremos lo máximo
posible hasta que se canse y sea fácil cobrarla. Si, por el contrario,
decidimos pescar pequeños peces, como obladas, bogas, pejerreyes,
etc., deberemos optar por utilizar sedales muy finos, debido
principalmente a que pueden ser divisados por las posibles piezas. Los
mejores sedales para esta modalidad siempre serán los que mayores
prestaciones proporcionen: poca elasticidad, bajo nivel de memoria,
alto contenido en teflón, colamida, poliamida, etc. |
|