|
Cebos Naturales, Tradición y eficiencia. El cebo natural es una opción cada vez menos utilizada en nuestro país. La fulminante aparición de la pesca a mosca, que ha capturado a la gran mayoría de los aficionados, y la emoción de la pesca con cucharilla; han dejado de lado esta técnica que supone el inicio mismo de la pesca y que no necesita demostrar su conocida eficacia. En nuestros días, la pesca con cebo natural está prohibida en muchas zonas de nuestro país. El motivo principal es que se ha demostrado que utilizando este tipo de cebo, se provoca generalmente la muerte de un porcentaje demasiado alto de ejemplares. Esto hace que no se permita su uso en tramos de pesca sin muerte o en aquellos en los que se estén realizando repoblaciones. Siendo consecuentes con esta afirmación, muchos opinan que este tipo de cebo no debería permitirse en ningún lugar en el que legalmente haya que devolver al agua los ejemplares que no alcancen una determinada medida.
Pero la pesca con cebo
natural resulta una modalidad altamente deportiva, que pone a prueba la
habilidad del pescador y que ha demostrado en numerosas ocasiones sus
buenos resultados. Desde luego todo un lujo para practicar en las zonas y
con las especies que nos estén permitidas; siempre con el respeto del
medio ambiente como principal objetivo.
Para obtener buenos resultados
en la pesca con cebo natural, el pescador deberá mostrarse ante todo
observador. Debe ser capaz de analizar el terreno en el que va a
desarrollar la acción de pesca, ver de qué se están alimentando los peces,
estudiar su comportamiento, la climatología reinante... Solamente así
conseguirá obtener resultados óptimos. TIPOS DE CEBOS Pez pasto
Existen dos modalidades
diferentes de cebos naturales: simples o compuestos. CEBOS SIMPLES Entendemos por cebo simple aquel que se compone de un único elemento. Dentro de los cebos simples, podemos encontrar los de tipo animal y los vegetales. El primer grupo, el de cebos animales, se compone de pequeños peces, que podrán estar vivos o muertos. Los cebos de tipo animal funcionan sobre todo en el mar y fundamentalmente con las especies depredadoras. Para los depredadores, especialmente los salmónidos, nada mejor que el uso de cebos naturales, de tipo animal, que estén vivos. De hecho cuando usamos un cebo de tipo artificial, debemos darnos cuenta de que estamos imitando de alguna manera a este cebo natural (la cucharilla, la mosca ahogada... su función es la de imitar cebos vivos). Algunas de las especies que normalmente se pescan por medio del cebo vivo son las siguientes: · Anguila: que entra muy bien a este tipo de cebo en cualquier estación del año. Suele mordisquear el pez antes de tragarlo, deberemos dejar que lo haga antes de asustarla y que salga huyendo. · Barbo: suele pescarse con cebo vivo a principios de año. · Lucio: que entra al pez vivo cuando el tiempo refresca (a partir de mediados de otoño). · Perca: principalmente en los días que están nublados. Suele atacar al vivo en cualquier época del año y lo hace directamente, por lo que conviene que el pescador esté atento y sea rápido a la hora de levantar. Por otro lado, el cebo vegetal suele usarse en agua dulce y principalmente en las zonas que disponen de poca o nula corriente. Da buen resultado en la pesca de los ciprínidos (la carpa es un buen ejemplo), con los que el uso de cebos como el maíz o la patata han demostrado buenos resultados en numerosas ocasiones.
Cualquier pescador de río que
se haya dedicado a este tipo de pesca, sabe que el mejor día para
practicarla es tras una fuerte tormenta. Las tormentas arrastran gran
cantidad de tierra y con ella un número indeterminado de invertebrados,
que desde ese momento se convierten en el plato del día de las especies de
la zona. Si nos encontramos en un día de estos, no dudaremos ni un momento
en Como bien afirma la sabiduría popular: “Río revuelto, ganancia de pescadores”. Coreana Si hemos decidido usar el cebo natural en el mar, aprovecharemos las horas en las que la marea esté subiendo, y nos dirigiremos a aquellas zonas que quedan al descubierto cuando el mar se encuentra en su punto más bajo. En estos lugares los peces estarán acostumbrados a encontrar alimento como quisquillas, cangrejos, gusanos de mar... Nuestro cebo natural no será un intruso en este ambiente.
Si no estamos dispuestos a
buscar entre la tierra nuestros cebos, siempre nos quedará la opción de
comprar en el mercado mejillones, navajas, chirlas... Que procuraremos
estén vivas CEBOS COMPUESTOSPor cebos compuestos entendemos aquellos que requieren una elaboración, en la cual van a intervenir diferentes elementos. Suelen utilizarse más en agua dulce que en el mar, principalmente para la pesca de ciprínidos.
Muchos de estos cebos basan su
éxito en el olor que expiden, que logra atraer diferentes especies. En la mar, suelen utilizarse para la captura de mugílidos, principalmente con aparejos provistos de flotador. También existen casos en los que se utiliza este tipo de cebo para cebar las aguas y atraer peces que después se pescan con cualquier otro arte. Harinas de Maíz, pescado ...
Las modalidades de cebos
compuestos son muy grandes, casi cada pescador tiene su propia
preparación, que le resultará más o menos válida en su zona de pesca.
Generalmente se realizan a partir de pastas o engrudos, en los que se
mezclan distintos materiales tales como la harina (que puede ser de
pescado, de trigo, de maíz) con aceites (tanto vegetales como animales) y
en ocasiones diversas especias y colorantes. Además se pueden incluir
quesos, masillas animales... con el objetivo de dar olor. Harina de Camarón
Los fabricantes, viendo que el
tema del cebado puede convertirse en un buen negocio, han investigado y
sacado al mercado cebos compuestos y masillas ya preparados. Nadie
garantiza al cien por cien los resultados, pero utilizados con las
especies correctas y de la manera adecuada, se convierten en una opción
perfectamente válida. LA PESCA DE LA TRUCHA CON CEBO NATURAL
En lo que a la pesca de la
trucha con cebo natural se refiere, podemos hablar de tres cebos tipos de
cebos que nos reportarán éxito: las lombrices, las larvas y los insectos. En cuanto a las lombrices, existen dos tipos diferentes y perfectamente válidos: las denominadas lombrices de tierra y las lombrices de basural. Lombriz de tierra Suele decirse que las lombrices de tierra son las más efectivas a la hora de la pesca, pero también son más difíciles de conseguir, necesitando localizar un terreno con agua suficiente. Las lombrices de basural, por su parte, podremos obtenerlas de cualquier montón de estiércol. En estas zonas suelen aparecer gran cantidad de ellas. En cuanto a las larvas, las encontraremos debajo de las piedras del río y en las zonas del río en las que exista una fuerte corriente. Para practicar la pesca de la trucha con estos cebos (lombrices y larvas), nos decantaremos por cañas de fibra hueca, que no sean del todo rígidas y con una buena acción. Las mejores cañas suelen ser las de 3 ó 4 tramos y las telescópicas. La longitud dependerá directamente de las características del río donde vayamos a realizar la acción de pesca, si bien suele estar entre los 4 y los 5 metros.
Larvas Coco Con el fin de que nuestro nailon pase lo más desapercibido posible, buscaremos uno que en color imite al agua del río. El nailon más aconsejable, varía desde el 0,18 hasta el 0,22 y claro está que debe soportar de 3 a 4,5 o más kg.
El anzuelo debe de ser grande
(del 8 al 1), siempre en función de las normas específicas que rijan tramo
del río. Cuando llegue el verano, será la hora de probar con los insectos; saltamontes, grillos... serán los cebos más adecuados durante la temporada estival. Se trata de una modalidad de pesca de enorme similitud a la pesca con mosca seca; si bien en la pesca con cebo natural podremos optar por pescar a fondo o bien “bailar” los insectos al ras del agua, como si acabaran de caer al río. Para quienes han practicado esta última modalidad afirman que es la que mayores satisfacciones reporta, tanto en resultados como en diversión. Para su práctica nos decantaremos por cañas telescópicas, sin anillas; en cuya puntera ataremos un trozo de nailon de 1 ó 1,5 metros, sonde irá colocado en anzuelo, sin plomada. Texto: Armería Álvarez |